Cumplir 40 años es mucho más que una cifra en el calendario; es el reflejo de cuatro décadas de esfuerzo, evolución y, sobre todo, de las personas que han hecho de Serema lo que es hoy. Para celebrar este aniversario tan especial, decidimos dejar a un lado los ordenadores y las reuniones para ensuciarnos las manos (¡como debe ser!) en una calçotada inolvidable.
Entre brasas y calçots
La jornada empezó con el aroma inconfundible de la leña. Disfrutamos de una comida auténtica con calçots y carne a la brasa, compartiendo risas y anécdotas en un ambiente distendido. No hay mejor forma de conectar que alrededor de una buena mesa, celebrando el camino recorrido y los éxitos compartidos.
Y llegó uno de los momentos más especiales: el pastel conmemorativo de los 40 años. Un instante cargado de simbolismo en el que el fundador sopló las velas acompañado de dos trabajadores que llevan 38 años en la empresa, prácticamente desde sus inicios. Una imagen que resume cuatro décadas de esfuerzo, compromiso y constancia.
Un homenaje a la lealtad: El "Club de los 20"
El momento más emotivo de la fiesta llegó con el reconocimiento a nuestros compañeros más veteranos. En un mundo donde todo va tan rápido, nos parece sencillamente increíble contar con personas que llevan más de 20 años en la casa.
Ellos son nuestra memoria viva, los que han visto crecer a Serema y han aportado su talento y compromiso durante más de la mitad de la vida de la empresa. Fue un honor dedicarles unas palabras y un detalle como agradecimiento a su inmensa fidelidad. ¡Gracias por ser nuestro pilar!
Un fin de fiesta con mucho ritmo
Después de la comida, llegó el momento de poner a prueba nuestra competitividad (y nuestros oídos). La tarde se animó con:
Pasapalabra Musical por equipos: Donde descubrimos quiénes son los verdaderos expertos en hits de todas las épocas. ¡La rivalidad fue sana, pero muy intensa!
Sesión de Karaoke: El broche de oro perfecto. Entre desafines y alguna que otra sorpresa artística, cerramos la celebración con la energía por las nubes.
Gracias a todos los que formáis parte de Serema.
Por los primeros 40 años y por todos los que están por venir. ¡Seguimos sumando juntos!